Quasar Sophia
Quasar Sophia o
La colonia del conocimiento y nuestros días

Cecily Brown, “Lobsters, Oysters, Cherries and Pearls” (2020)

Exordio
¿Qué es filosofía en Latinoamérica? ¿Se
puede hablar de filosofía y decolonialidad? ¿Buscamos formas distintas de
hacer filosofía? ¿La llamamos filosofía? En términos de Enrique Dussel (y
haciéndole un poco de crítica), la filosofía, como hacer y como concepto,
es eurocéntrico, es modernizador, es colonizador, es civilizador. En
términos propios y para este texto, la filosofía es un cuásar [1].
Con esta metáfora quiero dar a entender a la filosofía desde el punto de
vista anterior, es decir, eurocéntrico, etc., etc., jugando negativamente
con la palabra cuásar (lo cual me duele, ya que es una bella palabra, pero
su significado se presta demasiado bien a lo que quiero transmitir). De
este modo, veo a la filosofía como un pedazo de cosmos alejado de
nosotros; que irradia una constante y gran luminosidad; luminosidad que no
necesariamente nos atañe, pero que, sin embargo, nos llega y toca. Ese, me
parece, es el carácter de la filosofía: suponer y generalizar; imponer y
conquistar [2]. Pero al mismo tiempo, es un cuásar —puede serlo— en
un sentido positivo: a pesar de ser un cuerpo extremadamente lejano, nos
puede cautivar con su brillo para imaginarlo en su lejanía: imaginar los
diferentes mundos de posibilidad, de alteridad, de juego, de apertura.
Dicho lo anterior, lo que quiero tratar
de atender en el texto es una exploración en los límites de lo que se
puede filosofar. La filosofía es un hacer, contrario a la noción general
y común que se tiene sobre ella, es decir, un campo específico de
conocimiento que se atiene a cierta formalidad. Como dice Amilcar, la
filosofía es filosofar y concuerdo con esa expresión. Rescato lo que
escribí para un ejercicio al inicio del curso: «la filosofía es
preguntar(se) sobre diferentes cosas a diferentes grados y hasta cierto
punto dar con un estado de las cosas: es una actividad, un proceso, un
devenir… hacer filosofía es involucrarse en el mundo en el que se vive».
De este modo, quiero intentar explorar estos límites y apartarme de
visiones sobre la filosofía que son estrictas, extremadamente
cerradas y negativas. (Como la que propone Miguel León-Portilla, cuando
afirma que «para filosofar en sentido estricto se requiere la percepción
explícita de problemas en el ser de las cosas… para poder preguntarse
racionalmente sobre el origen, ser y destino del universo y del hombre»
[3]). ¿Qué quiero hacer, entonces? Jugar un poco: filosofar
poéticamente. Lo que sigue es un intento de esto. He querido captar el
estilo empleado por Sam Colop en su versión del Popol Wuj y, así, seguir
haciendo filosofía en torno a sí misma en el contexto que nos habita y
habitamos.
[1] Según RAE, una cuásar es «cuerpo celeste de pequeño diámetro y gran luminosidad, que emite grandes cantidades de radiación en todas las frecuencias y es el tipo de astro más alejado en el universo».
[2] Esta es una aseveración fuerte y poco fundamentada, además de extremadamente reducida y generalizada (aunque tiene cierta razón de ser). Tómese con seriedad solo dentro del mundo que conforma este texto.
[3] León Portilla, M. Filosofía náhuatl; México: UNAM, 2006; p.54. [subrayado mío]
Quasar Sophia
I
*
Al principio la Civilización
en tierras mediterráneas
una mezcla en confusión.
Padre antiguos
divinos en sus cantos los fundadores
Homero
Hesíodo
dieron vida a un mito de creación
Socrates
Platón
Aristóteles
son los nombres de sus hijos
la futura tradición
Uno sopla
Otro vuela
El último camina la tierra
De los tres nació Sophia
hija virgen
noble
un poco ignorante
* *
Las madres del Martirio y el Evangelio
Los padres del Martirio y el Evangelio
a la cruz de amor
a la cruz de razón
de muerte
alzada su bandera en el navío
llena su bondad
llena su sabiduría
llena su valentía
llena su miedo
de verse reflejado en el reflejo del otro, la enfermedad y la codicia,
el trueno y el rayo
que anuncian su espíritu noble.
En su esplendor la Civilización
en expansión de sus fronteras, envueltos en sí mismos,
burbujas de mar
burbujas de tierra
de sangre manchada
e ideas borradas
su lluvia cae sobre los cadáveres
fertilizando el imperio de aniquilación
Sophia puesta al mando,
al servicio,
al frente,
a la justificación.
Instruida por las centurias en lengua bífida y escarlata
con su gracia
con su inocencia
con su aguda violencia
II
*
Mal usada y descartada al capricho de unos a la oscuridad de unos hábitos
Aprendió el desdén de un Dios que no ha compartido
Aprendió el desdén de un Dios que no ha amado
el maestro le enseñó el arte de injuriar
el hombre le enseñó el arte de violar
el clérigo le enseñó el arte de adoctrinar
Sophia aprendión de ambición y codicia
Aprendió el arte de hacer mal por bien
Sophia violentada
Sophia utilizada
Sophia engañada
Sophia llora la pérdida de la lluvia que riega
que alimenta
que cuida
el afán de compartir
el afán de comprender
el afán de amar el saber
Pero un llanto de olvido brota, un llanto al olvido
porque en el camino marcado Sophia cree, cree, crea.
* *
La noche cayó con el mar de árboles
el pensamiento,
la palabra,
la colonización.
El día calló con el brillo del metal
el pensamiento,
la palabra,
la descolonización.
En derrocar la imposición se juega al peligroso imponer
de preservar y recaer al viento
que en su soplar carga
las brasa de la lógica
las brasas de la verdad
de la hoguera
Del Pueblo de ceniza que renace bajo su sombra
al debate de su autenticidad y legítimo derecho
se cuestiona
Sophia se cuestiona
«todo degenera en las manos del hombre» [4]
Que aprenda Sophia un mundo nuevo
un mundo olvidado
un mundo terrenal
un mundo de agua y Sol
Que aprenda Sophia los viejos nombres tlalticpac
yóllotl
ollin
yoliliztli
Ximoeyan
Amoxcalli
Cahuitl
Cemanahuac
Neltiliztli [5]
Sophia y Tepew Q’ukumatz
Sophia y Uk'u'x Kaj
juntos conversaron en la «claridad de la existencia
claridad de la palabra.» [6]
palabras de rocío y aliento de prisma
contándose los secretos de su sabiduría sin mirar atrás.
¿Qué reside en nuestros tiempos?
Resentimiento o parhelio
es vida el recuerdo
es vida los muertos
es vida la historia
es vida avanzar
Entre los recovecos de las piedras y las pieles,
hay sorpresas hay.
[4] Del Valle, J. Obra escogida, tomo II; Guatemala: Tipografía nacional, 2011; p. 9.
[5] Palabras Nahuatl obtenidas del apéndice II en León Portilla, M. Filosofía náhuatl; México: UNAM, 2006.
[6] Popol wuj, trad. E. Sam Colop; Guatemala: PACE-GTZ-Cholsamaj, 2008; p. 22.

Interesante experimento poético de metafilosofía o de fílosofía al límite, a tono con una contemporaneidad que no busca tanto recobrar un tiempo y unas palabras y unos conceptos perdidos, como dejarse cuestionar por aquel tiempo (aquellos tiempos, porque siempre es plural el tiempo) y hacer que cuestione posturas y postureos presentes que quisieran suplantar el deseo del saber, y el saber mismo. Contra todo simulacro, un simulacro que no intenta engañar.
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